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MI BOTELLA AL MAR... Queridos Hermanos y Hermanas: Con infinita alegría he podido comprobar que mi corazón llega nuevamente a Cuba a través de ustedes, mis colegas de la Agencia de Prensa Libre Oriental, Aplo. (Quizás porque soy santiaguera, ya que nací en "Santiago", pero esta vez de Chile...) Fui apartada a fines del 2001 de estar en contacto con Cuba por una cruel enfermedad, pero hoy estoy en remisión total, con todo el ánimo del mundo a seguir apoyándolos en lo que sea. Los médicos tomaron cuatro años en dianosticar cuál era mi mal -artritis reumatoides- que casi me costó la vida y donde perdí varios años sin poder hacer nada. Mientras trataba de sobrevivir, me prometí que si salía viva de mi crisis iba a continuar luchando por Cuba en lo único que sé, que es a través del periodismo.Y aqui me tienen. El Portal La Nueva Cuba me abrió sus brazos hace más de siete años y ahí colaboro con artículos y especialmente con el blog Puente Informativo. Tengo mi propio blog, que ustedes ya conocen y han incorporado gracias a nuestro maravilloso amigo Diosmel Rodríguez. Además, colaboro para varios otros blogs de Estados Unidos, Europa y Venezuela, país donde vivi diez años antes de llegar a USA. Hice numerosos esfuerzos por regresar a las emisoras donde ustedes me conocieron, Radio Marti y la Voz de América, sin embargo, por diversos motivos ajenos a mi voluntad, no pude volver a salir al aire y "hablar con ustedes". Pero, uno de mis defectos, o virtudes (¡vaya uno a saber cuál de los dos!) es ser muy porfiada e insistí a través de artÍculos en seguir aportando mi trabajo para Cuba. Cada vez que escribo lo hago pensando en recuperar ese lazo de cariño tan especial que tuve en el pasado con la disidencia. Han sido cientos de una especie de "botellas con mensajes" lanzadas, esperando que atravesaran el mar que nos separa.Y hoy he tenido esa respuesta y estoy absolutamente conmovida. Gracias por publicar mi artículo "El otro lado del embargo". Con esto comprobé que una de mis botellas llegó a las manos de ustedes y de este modo se reinició ese contacto que nunca se debió haber interrumpido. Los abraza Angélica Mora |