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La ingobernabilidad democrática como instrumento de lucha
(Parte III) La ingobernabilidad es un cambio de mentalidad que conlleva por sí misma un cambio de actitud. Esa actitud es una manera diferente de enfrentar las imposiciones del poder, por lo que la cárcel es parte de la estrategia, que incluso puede llegar a provocarse para saturar la represión y desmontar uno de los instrumentos represivos más efectivos de los regímenes totalitarios, el miedo.
La prisión tiene dos componentes que se deben tener en cuenta,
si se quiere vencer su efectividad como método represivo: que se
considere un fin, un propósito. En un término muy nuestro, como
una tarea y que los que vayan a cumplir esa misión, reciban una
atención esmerada por parte de sus compañeros, primero para con
su familia, desde el mismo instante de la detención y luego con
los encarcelados. Si la ingobernabilidad democrática contempla un cambio radical en la mentalidad, también requiere de un cambio radical en las acciones, que necesitan de nuevas estructuras para implementarlas. Así, la creación de los Municipios de Oposición, sería el embrión de nuestros futuros gobiernos locales, pero además sería la mejor manera de que la población se vaya acercando y reconociendo a un nuevo liderazgo. La decisión de algunas organizaciones políticas del país de implementar algunas iniciativas de la ingobernabilidad democrática, obliga a acelerar la elaboración metodológica de su puesta en práctica y la capacitación masiva de los activistas políticos y sociales en esta nueva forma de oposición, que va a requerir de un nuevo componente humano, con motivaciones e intereses diferentes. La descentralización de la oposición y la creación de estructuras locales que canalicen las inquietudes sociales y demanden del gobierno el cumplimiento de sus obligaciones materiales y de servicios, va a necesitar de recursos externos y de un compromiso mayor de aquellos que un día formaron parte, precisamente de esta oposición. Los pueblos no pueden arrastrarse a la lucha, hay que crear mecanismos que los entusiasme a participar en ella. Los gobiernos de oposición local pueden motivar, incluso a las personas radicadas en el exterior a apoyar la lucha interna y facilitar que la ayuda de las Agencias norteamericanas se distribuya de forma más equitativa a nivel nacional y no como hasta ahora que favorece a grupos y personas de acuerdo a los intereses de los que las distribuyen desde el exterior. El uso de la tecnología y la fiebre de los blogs, podría facilitar darle rostro a todos nuestros municipios, donde cada uno pueda promover desde sus nuevas figuras políticas hasta sus proyectos sociales y sus actuales condiciones, incluso de infraestructura, como es la falta de viviendas, viales, agua potable, electricidad, transporte, etc. La ingobernabilidad democrática incluye el ejercicio de todas las libertades, desde la política hasta la económica, por tanto debe insistirse ante los campesinos el derecho que les asiste de producir y vender libremente sus productos y a los ciudadanos a comprar y vender libremente sus bienes y servicios. El mercado negro ha sido la expresión máxima de desobediencia de la población cubana, por tanto debe entenderse como acto de reivindicación ante la falta de la libertad económica. La oposición tiene que identificar todas aquellas promesas que la llamada “Revolución” le hizo al pueblo y empezar a ejercerlas libremente, como un derecho natural que le existe, desconociendo las imposiciones que ahora se les imponen. Muchas de ellas no aparecen bajo prohibiciones o regulaciones jurídicas, como es el traslado de productos agrícolas desde las zonas rurales hacia la ciudad, los que muchas veces son decomisados de forma arbitraria, hay que educar a la población y representarla en la defensa de su libertad ejercer todo lo que no esté prohibido o bajo prohibiciones ilógicas e irracionales. |