La Injusticia cotidiana
Gavi González
Comisionada de Información y Prensa
MDO Songo la Maya
SANTIAGO DE CUBA, 25 de abril del 2011-
El despido de trabajadores se produce a diario en los diferentes
centros de trabajo en Cuba, por diversos motivos y de diversas
formas: la reducción de plantilla como consecuencia de los bandazos
en la dirección de la economía del gobierno.
La pérdida de requisitos muy estrechamente ligados a lo antes
mencionado. Por otra parte se encuentra la no identificación del
trabajador con “los principios de la Revolución”, considerada de una
gravedad suprema, y que implica de ipso facto la expulsión del
puesto laboral sin la posibilidad de defenderse y con las
limitaciones para recibir sus retribuciones.
El primero de abril de este año fue despedido el profesor
universitario Ingeniero Hergues Frandín Díaz de la Universidad de
Oriente por indicación de la Rectora de este Centro; por ser el
Presidente del Municipio de Oposición en Songo La Maya. El mismo ya
había sido expulsado de las FAR en el año 2005 cuando se desempeñaba
como Ingeniero de Coordenada en una Unidad de dicha Entidad por no
romper relaciones con sus familiares radicados en Estados Unidos y
República Dominicana. Se viola una vez más los artículos 2, 12, 18,
19 y 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos;
referidos a la libertad de opinión política, al no ataque de su
honra y reputación, libertad de pensamiento, de conciencia, de
manifestarse en público o en privado, la libertad para no ser
molestado a causa de sus expresiones, de investigar y recibir
informaciones y opiniones y de difundirlas, libertad de reunión y de
asociación pacífica.
Igualmente se violan los artículos de la Constitució9n de la
República de Cuba referidos a los derechos ciudadanos.
Además se viola una de las premisas de la Universidad cubana:
“educación para todos sin diferencia de ningún tipo”. Constatándose
que su equidad y justicia social constituyen un mito.
Este hecho, unido a la violencia en las cárceles hacia los presos
políticos, hacia las damas de blanco, la difamación hacia blogueros
como Yoani Sánchez, la manipulación de las ayudas que brindan las
diferentes ONG. Además de la campaña sin límites de presentación del
gobierno como nuestro peor enemigo, la tergiversación de las
noticias de los conflictos bélicos que han sucedido, la manipulación
de los documentos desclasificados, ahora a través del programa “Las
Razones de Cuba”.
Son muestras fehacientes de la violencia psicológica y psíquica a
la que está sometido el pueblo cubano, y que no es otra cosa que el
“genocidio cultural y antropológico” a que hace referencia Virgilio
Toledo en el artículo que lleva este mismo nombre.
¡Nada, que la “Revolución” es para los revolucionarios!