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Enfrentan la pena de muerte jóvenes que se rebelaron en la prisión “El
Manguito”.
SANTIAGO DE CUBA, 23 de enero (Lisette
Bravo/APLO) Los tres jóvenes del servicio militar obligatorio y los dos
reclusos que en la madruga del pasado 20 de diciembre protagonizaron la
revuelta en el penal El Manguito, donde murieron los oficiales, Tte.
Oliverio Orozco y el Subte. José Antonio Tamayo, podrían estar enfrentando
la pena de muerte, según la madre del joven Irán Cabrera León, uno de los
reclutas participantes.
Según un funcionario de Cárceles y
Prisiones, que por razones obvias pidió el anonimato, cuenta que uno de los
reclusos cortó la corriente del servicio de teléfono a la prisión. Los
reclutas se dirigieron a la enfermaría, donde los dos oficiales se
encontraban conversando con la enfermera. Uno de los oficies le dijo al
recluta que no jugara con el arma que eso era peligroso. El recluta le
contestó: “yo no estoy jugando, esto es de verdad”. El recluta Yoelvis
Delgado Arvelo comenzó a disparar, dando muerte a los dos oficiales,
mientras la enfermera se tiró al suelo, dándose por muerta y los reclutas se
dieron a la fuga, llevándose 5 fusiles AK-M de fabricación soviética y 37
cargadores de balas.
Los 3 reclutas y uno de los reclusos fueron capturados en la zona de
Bolaños, a unos 10 Km. del lugar de los hechos y a unos 40 Km. de la ciudad
de Santiago de Cuba, mediante una operación militar que involucró al
Ejercito Oriental, las tropas especiales del Min-Int y fuerza combinadas con
paracaidistas y la Policía Nacional Revolucionaria
En un enfrentamiento con una patrulla
de la PNR el recluso en cuestión recibió dos impactos de bala en el glúteo
derecho. Los reclutas escondieron las armas y luego se entregaron sin hacer
resistencia.
El hermetismo informativo de las
autoridades no ha permitido conocer el móvil de la revuelta, pero uno de los
reclusos participantes se declaró responsable de la organización y
desarrollo del complot. Dicho recluso, quien cumple una sanción por
atentado, bien pudo tener una motivación política, al tratar de liberar a
los más de 500 presos que se encuentran recluidos este penal.
En el día de ayer, los detenidos fueron
sometidos a un peritaje psiquiátrico en el Hospital Gustavo Machín, más
conocido por el hospital de Jagua.
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