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Odiseas de los servicios de Internet en Oficina de
Intereses
LA HABANA, Cuba - 4 de marzo (Virgilio Delat, APLO / Los servicios de
Internet que presta el Centro de Recursos Informativos de la Oficina de
Intereses de los Estados Unidos se encuentran prácticamente colapsados.
Las funcionarias de CUBALSE Gladis y Sandra, encargadas de los centros
Eleanor Roosevelt y Lincoln Center, respectivamente, atribuyen la deficiente
conexión a los obsoletos modems utilizados, y que se está esperando que
entren los nuevos para reemplazarlos. Otros aseguran que desde que Ramiro
Valdés asumió el cargo de Ministro de Información e Informática la conexión
es casi imposible. Siempre se alega que el servidor está en reparación.
La conexión o acceso a la Internet es un misterio. Unos dicen que es
mediante satélite, otros por la línea telefónica. Lo que sí es seguro es la
pésima calidad del servicio. El pasado 20 de febrero estuve desde las 9
hasta las 11 de la mañana y de las 2 hasta las 4 de la tarde en la sala de
computación de la SINA sin lograr conectarme a Internet. En el Lincoln
Center se encontraban 15 personas y en el Eleanor Roosevelt 8, y todos nos
fuimos con la misma frustración: no pasamos ni recibimos la necesaria
información.
El Centro de Recursos Informativos de la Oficina de Intereses está a
disposición del público en general y las mencionadas Gladis y Sandra son las
encargadas de coordinar su asistencia, que incluye también a disidentes e
integrantes de la sociedad civil, lo que dificulta sobremanera la
utilización de sus servicios.
En el mes enero un señor ocupó casi todo mi tiempo de Internet, imprimiendo
50 páginas de un libro online, mientras tuve que esperar por la impresora
para sacar la planilla de inventario de la pobreza rural.
Aunque se dice que los que somos de provincia tenemos prioridad, en la
práctica no es así. El pasado 20 de febrero no pude conectarme a Internet y
pedí que se me diera un nuevo turno, el que se me fijó para el 19 de marzo,
por lo que tendría que permanecer todo este tiempo en La Habana.
El sistema actual provoca que en ocasiones se queden mesas vacías. Las
personas de la Habana muchas veces sacan turnos y luego no van, aunque
existe una lista de espera, pero no se tiene control sobre la misma y esos
turnos la mayoría de los casos son ocupados por personas previa coordinación
con las funcionarias Gladis y Sandra.
No se sabe ciencia cierta cómo se coordina la asistencia del público, pues
la población no tiene conocimiento de ese "privilegio" que se le otorga en
la Oficina de Intereses, pero he visto que las funcionarias llaman a una
persona por teléfono invitándola a disfrutar de dichos servicios.
Muchos son los incidentes que se han registrado con la Seguridad del Estado
cuando opositores, periodistas independientes y activistas de derechos
humanos han visitado la Oficina de Intereses. Se les confiscan documentos,
decomisan radios y hasta se les detiene. Sin embargo nadie cuestiona que
quienes dan las citas, reciben y entregan los documentos y demás equipos,
son las propias funcionarias asignadas por el gobierno cubano
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