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SANTIAGO DE CUBA, 12 de octubre, 2007 – (Víctor E Sánchez/www.aplopress.com)– Unas 27 viviendas se han reportado con derrumbes parciales o totales en el casco histórico de la ciudad, mientras que en los barrios marginales, como “Venceremos”, Caballo Blanco, Chicharrones y “Mejiquito” la situación es mucho más grave, por las malas condiciones de las viviendas, la topografía y relieve del lugar y la carencia de una infraestructura de drenaje. En cualquier otra parte del mundo se hubiese declarado a Santiago de Cuba en estado de desastre. El transporte urbano y suburbano se encuentra colapsado. Tenemos que tomar en cuenta que el transporte de pasajeros en Santiago de Cuba se realiza principalmente por coches tirados por caballos y motocicletas, ambos medios de transporte no pueden operar bajo estas pésimas condiciones climáticas, mas si agregamos que sus principales arterias de circulación, la avenida Las Américas, Yarayó y la Alameda se encuentran inundadas. La alimentación siempre pésima, se ha hecho crítica, los mercados agropecuarios se encuentran cerrados o prácticamente vacíos, los vendedores callejeros no pueden salir en busca de productos del campo y el mercado negro está prácticamente paralizado, los trabajadores que sustraen los productos de sus centros laborales no están asistiendo a los mismos y el tráfico y distribución de mercancías, que son los momentos adecuados para la substracción están paralizados.
La falta
de fluido eléctrico empeora la situación, sin alternativa de combustible
para cocinar los pocos alimentos que se consiguen. En gran parte de Cuba, desde que se
sustituyó el gas licuado y el kerosén por hornillas eclécticas y las ollas
arroceras, se depende exclusivamente de la energía eléctrica para todos los
quehaceres del hogar. |