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Nuestra oposición tiene que cambiar
Por Juan Carlos Hernández SANTIAGO DE CUBA – mayo 20, 2009 (www.aplopess.com ) Con el paso de los años y el tiempo que llevamos tratando de instaurar un Estado de Derechos en nuestro país, nos vamos haciendo mucho más fuertes desde todos los puntos de vistas. En mi caso particular, no he logrado superar la barrera del miedo, pero el hecho de que tenga miedo, al igual que mi familia, no me imposibilita seguir con mi trabajo en pro de la democracia, algo que trato de hacer cada día con más profesionalismo. Tengo toda la convicción del mundo, que el exceso de miedo y el miedo en sí, son las herramientas psicológicas fundamentales del régimen, por tanto hay que asumir el costo y la responsabilidad de la causa con entereza e integridad, conscientes de que cuando a la Seguridad del Estado le da la gana, por el motivo más insignificante del mundo, te fabrican una causa y te meten 20 años de carcel, gracias a Dios que a la Nomenclatura Geriátrica no le queda tanto tiempo. Ellos saben de mi trabajo como periodista independiente, de lo que represento en esta parte del país, muchas veces olvidada por otros. Sin ningún escrúpulo monitorean mi teléfono, interceptan las llamadas de cuantas personalidades del mundo se interesan por conocer mis denuncias y me dificultan o interfieren los programas para Radio Martí, Radio República, Radio Canadá Internacional, etc. El sacrificio es mucho, pero se reconforta el espíritu cuando recibe reconocimiento por tu trabajo. Así me sucedió cuando recibí la visita de dos diplomáticos de la Unión Europea a mi casa, de la calurosa acogida de mis colegas cuando viajo a la capital o cuando visito nuestro portal de Internet www.aplopress.com y veo reflejado nuestro esfuerzo diario, que está siendo congratulado con la vista de lectores de países tan lejanos y de culturas tan distintas como los que aparecen en el mapa de visitantes. Sé que mi preparación y cultura política, distan mucho todavía de estar a la altura de los grandes, pero las cultivo cada día. Lucho contra todo lo que pueda perjudicar nuestra causa, aunque me tenga que someter a las más estrictas restricciones. Mi ausencia total de cualquier actividad de las que ellos llaman actividades "ilícitas", aunque sea para la supervivencia, considero que es la razón fundamental por la que no han actuado contra mí. Siempre durante mis arrestos y citaciones por parte de la Seguridad del Estado mantengo fuertes intercambios con estos oficiales, que a todas luces comprenden nuestra realidad, pero el sentido de la obediencia y el de cumplir con lo que tienen orientado y memorizado no los dejan o les permiten ver más allá de las posiciones políticas de los "líderes históricos" y los lineamientos que les dicta la Dirección Nacional de la Contrainteligencia. Realmente he vivido intensamente la oposición política en mi país, sobre todo en estos últimos años. Numerosos han sido los recorridos realizados, lugares visitados y compartiendo momentos que serán históricos, aunque para ello haya tenido que pasar muchísima hambre, con los zapatos rotos, durmiendo varios días en terminales de ómnibus y ferrocarriles. En todos estos andares he compartido con muchos líderes, también con muchos presos políticos y sociales y sus familiares y por eso es que puedo asegurar categóricamente que tenemos que madurar muchísimo más, tenemos que ser conocidos por toda la sociedad y sobre todo hacernos creíbles. Con profunda indignación recibí la noticia de que Cuba había sido reelecta por tres nuevos años en el Consejo de Derechos Humanos, de las Naciones Unidas. ¿Cómo pudo eso suceder? Con que cinismo actúan los diplomáticos de esos países que votaron a favor del Gobierno cubano, cuando a Antúnez casi se le va la vida junto a otros hermanos reclamando los derechos de nuestro pueblo, como es el de tener una vivienda digna, entre otras cosas. Con dolor observamos la cantidad de personalidades que como un trencito han desfilado por Cuba, incluidos muchos presidentes y hasta Congresistas norteamericanos y nos preguntamos: ¿Dónde estaban esas personas cuando a Monet, a Yordi, a Ichi, a Raudel, a Abel y otros muchos hermanos los metieron preso injustamente? Ninguno ha tenido la amabilidad de reunirse con algún representante de la disidencia, para conocer nuestra realidad, como la misma que viven ellos en sus propios países. En este mundo que nos ha tocado vivir no podemos menos que sentirnos más comprometidos con nuestra lucha y tratar de resolver el problema nosotros mismos. Y nos asiste el derecho de recibir cualquier ayuda que se nos brinde, si ellos para llegar al poder utilizaron todos los métodos habidos y por haber, incluyendo la lucha armada y el apoyo, incluso economico de gobiernos como el de Costa Rica. Entonces, por qué nos acusan de mercenarios, cuando alguna organización o personas a las que apreciamos mucho como Jadir Hernández, Enrique Blanco, Viviana Fernández, Adolfo Rivero, José Vilariño o Angélica Mora, entre otros, nos envían una modesta ayuda para continuar nuestro trabajo. Si no fuera por personas como ellos, realmente estuviéramos pidiendo limosnas, porque además nos niegan el acceso a un trabajo digno con el que podamos más o menos subsistir. Nuestra oposición
tiene que cambiar, cada movimiento o partido político no tiene
que esperar instrucciones de nadie para trabajar, cada uno tiene
su plataforma programática y su proyecto político por el cual
fueron creados, ahí están los casos del Partido 30 de Noviembre,
el Partido Cubano de Renovación Ortodoxa y un sinfín bien grande
de organizaciones. El objetivo de las organizaciones políticas
de la oposición no puede ser reunirse para conmemorar fechas
históricas, donde sus miembros luchen a toda costa una foto,
para su expediente de refugiado. Sabemos que es casi el único
camino que nos han dejado, la del refugio político, pero es
doloroso ver a luchadores como Néstor Rodríguez Lovaina, que se
resistió a salir del país toda la vida y ahora se le humilla
negándole la salida, cuando se dispone a hacer uso de ella. Y lo
peor, que con su salida termina su largo batallar, porque los
que salen, se anulan políticamente y son una exigua minoría los
que han logrado mantenerse en la lucha. Nuestros líderes deben
de ser ejemplo en todo, en su vida personal, social y política.
No se puede comprender el grado de degeneración en que caen
algunos opositores cuando reciben cierto apoyo económico desde
el exterior. Es duro observar ciertas realidades como se
manipulan muchas veces los recursos y como juegan con el dinero
de los contribuyentes norteamericanos para imponer voluntades y
posiciones políticas y si alguien comete el pecado de
criticarlos, ya que son los súper elegidos, lo que te cae arriba
es un vendaval. Nuestra oposición tiene que cambiar el enfoque, implementar nuevas estrategia si quiere salir de la fila de los perdedores en la que el mundo nos ha situado. Solo así, pasaremos de minorías a mayorías, como decía José Ingenieros, después del triunfo. |