Víctima de vandalismo político la vivienda del opositor Ernesto Vera

Juan Carlos Hernández
Director Aplopress
Santiago de Cuba, 10 de Octubre de 2010.
(www.aplopress.com)
A las 2:00 a.m. del 10 de octubre del 2010, el abogado Ernesto Vera
Rodríguez Director del Centro de Estudios Estratégicos para la
democracia proactiva “José Ignacio García Hamilton” fue víctima de
un atentado en su vivienda sita en José Antonio Saco # 1255 entre 6
y 7 Reparto Santa Bárbara, Santiago de Cuba.
Agentes de la Policía Política, irrumpieron en la morada del
opositor santiaguero y cortaron los cables de electricidad, dejando
a oscuras la vivienda, provocando además con esta acción la
destrucción de una mesa de cristal que se encontraba en la
biblioteca independiente Dulce María Loynaz que se ubica en la sala
de la vivienda, y lesiones al Lic. Ernesto Vera por lo que debió ser
llevado al hospital.
En la puerta de entrada de la vivienda fueron arrojadas gran
cantidad de excremento humano, y comida basura para cerdos.
Los autores del hecho dejaron una nota en la puerta que decía: “Nos
estas jodiendo el negocio”.
El abogado Ernesto Vera denunció en la 3ra Estación de la PNR estos
hechos vandálicos y acuso oficialmente a la Policía Política como
autora directa de los hechos antes narrados. En su opinión, esto
forma parte de una campaña de miedo para frenar el gran impulso que
ha tomado Concilio Cubano en la región oriental.
En el lugar se personaron tres carros de patrulla de la PNR,
inspeccionaron el lugar de los hechos pero con indiferencia y sin
preocuparse de realizar una investigación exhaustiva.
A las 9:00 a.m. en los momentos que un grupo de opositores se
disponía a iniciar una actividad política por la fecha histórica del
10 de octubre, la Policía Política irrumpió en el lugar conocido
como Parque de la Paz y arresto violentamente a tres opositores
entre los que se encontraban Ernesto Vera Rodríguez, Eunice Madaula
Fernández y Omagli Gonzalez Leyva.
El Lic. Ernesto Vera fue llevado a la Unidad Militar de
Enfrentamiento y allí fue duramente interrogado por los oficiales
Edgar, y Diorkis, quienes lo amenazaron con iniciarle una causa
penal, si continuaba sus labores como Director del CEEDPA y Gestor
para las provincias orientales de Concilio Cubano.