EL
OTRO LADO DEL EMBARGO
Angélica Mora
Nueva York
Apuntes de una periodista
Desde siempre se ha sabido que la
política en general es sucia y que
muy pocos países y gobiernos se
libran de ser salpicados por su
barro.
Por eso no sorprende que los
intereses y conciliábulos en torno a
Cuba "burbujeen como sopa de
invierno" en estos momentos,
especialmente los que están
emergiendo desde la Isla.
Todos quieren sacar algún provecho
de la disposición de Barak Obama por
cumplir su sueño y deslizarse en
la historia como otro Martin
Luther King.
PIÑA MADURA
Raúl Castro y su renovada
cúpula gobernante están “que arden”
en ser tomados en cuenta y unirse al
carro visionario...
Pero, ¡ojo!, a su manera.
Y no paran ante nada. Acaban de
quemar a los ingenuos artífices de
un arreglo, quienes dejaron
el camino liso y pavimentado
con Obama, cuando éste era candidato.
Especialmente la nueva Cúpula de
gobierno cubana está expectante
cuando se asoma la posibilidad de
cambios importantes en la relación
con Estados Unidos, que eliminaría
las sanciones que se se han
mantenido por casi cincuenta años.
El embargo, o bloqueo como lo llama
el régimen cubano, le ha servido
hasta ahora a
los hermanos Castro para
echarle la culpa a lo que falla en
la isla...y es casi todo.
Lo que quiere Raúl Castro es “la
piña pelada y sin ojitos”. Que
Estados Unidos les de los beneficios,
pero ellos no aflojar y usufructuar
de los beneficios que provendrían
del levantamiento del embargo.
(si se fijan no son muchos, sino más
bien el impacto está en el enorme
triunfo psicógico que esto
representaría para el gobierno
cubano).
A este otro lado hay miles de
empresarios quienes "se les hace
agua la boca" ante la perpectiva de
abrir empresas en una tierra casi
virgen en materia de negocios, salvo
los españoles y canadienses que han
aprovechado la ocasión por años.
SER O NO SER
Otro que "no ara en el mar" es
el presidente de Brasil, Lula
"El Astuto", quien adelantó que sólo
hablará del embargo a Cuba, 'si
surge el tema' en su encuentro este
sábado con el nuevo
presidente de los Estados Unidos.
¡Ni tonto!. Las cosas como están,
benefician más al mandatario
brasileño si no "hace olas" y deja
el tema del embargo tranquilo.
Por una parte, a Lula le conviene
que “la cosa siga igual” como dice
el tango, para mantener el flujo de
turistas a su país y no que estos se
disparen a Cuba, nación más cerca a
los Estados Unidos y que sería más
atrayente si se abriera a las
visitas de su poderoso vecino.
Sin embargo, por otra parte, en
materia de prestigio y bonos dentro
de la psicología de las masas, a
Lula le convendría, en esta primera
reunión de un presidente de América
Latina con Obama, olvidar un poco el
provecho de Brasil con los turistas
e introducir el tema del embargo en
las conversaciones.
Sabe que, más temprano que tarde la
nueva administración de USA se
moverá, empujada por los
izquierdistas que pululan en el
gabinete, a mejorar las relaciones
con La Habana.
Si juega bien las cartas,
Luiz Inácio Lula da Silva se
llenaria de gloria por haber sido el
primer mandatario en producir
cambios en la región -¡y qué más
representativo que Cuba!- con la
Casa Blanca.
Así que se ve que Lula la jugará
suave.
Ahora bien, hay una materia sin
alternativas en la libreta de
apuntes diplomáticos de Lula para su
reunión en la Casa Blanca. Le
conviene mediar por
Hugo Chávez, su alocado par
venezolano, pero sólo porque no le
conviene a América Latina problemas
con el país
del norte.
En esta parte de la agenda se tiene
la certeza que el mandatario
brasileño le pasará a Obama “el
recado” de “Bocazas” Chávez, que
éste, pese a sus destemplados
comentarios, sí quiere diálogo... y
está interesado "a morir", pese a
sus provocaciones, en tener "una
política de aproximación con
el nuevo Gobierno de Estados
Unidos".
Como se observa, en este asunto del
embargo hay muchos intereses ocultos
pero, ninguno dirige primero sus
miras a favorecer directamente al
sufrido pueblo de Cuba y mejorar sus
derechos humanos. De eso no se habla
y
el mundo continua en silencio
frente al tema.
Sin embargo, se hace evidente que
todos los que forman parte del Combo
contra el embargo, de una forma u
otra, tratan de “llevar el trigo y
molerlo en su propio molino” para
convertir la harina que provenga en
pura ganancia.