En
grave estado de salud preso político en huelga de hambre
por: Juan Carlos Hernández
Director APLOPRESS.
Santiago de Cuba, 15 de agosto-(www.aplopress.com)
El preso político
Julián Antonio Monet Borrero,
líder del Movimiento “Seguidores de Miguel Valdez Tamayo”
se encuentra en un estado grave de salud, con peligro para la
vida, según dio a conocer su esposa, en la tarde de ayer.
Monet Borrero fue trasladado al Hospital Clínico Quirúrgico Docente
Dr. Juan Bruno Sayas [Sala 5 – E], por su delicado estado de salud.
La Dra. Caridad Especialista en Nutrición le ha diagnosticado
Caquexia, pérdida de equilibrio, visión borrosa, dolor abdominal,
trastorno renal una presión arterial de 60/30. El propio Monet nos
confirma que cuando empezó la huelga pesaba de 72 kg. y en estos
momentos pesa solamente 50 kg.
El preso político
Julián Antonio Monet se
encuentra
en huelga de hambre desde el pasado 2 de julio, exigiendo su
libertad, porque a pesar de que fue encarcelado injustamente, según
el Código Penal vigente debía habérsele otorgado la libertad a mitad
de la sentencia, considerado que es primario [termino que se utiliza
para los sancionados por vez primera]. Monet ingresa en el Centro
Penitenciario de Boniato, el día 30 de Septiembre de 2008, para
extinguir una sanción de 3 años por un supuesto delito de “Desacato”,
en la causa 24/2008.
Alertamos del riesgo que corre este defensor de los derechos humanos,
porque aunque ha recibido la visita del Delegado del MININT en
Santiago de Cuba, Coronel Miguel Reyes y del Coronel Lázaro Díaz de
Villa Marista [Ciudad Habana] han condicionado la solución a su
situación,
siempre y cuando deje la huelga de hambre. Sin embargo,
Monet rehúsa hacerlo, así como
a
recibir sueros de rehidratación, lo que aumenta considerablemente el
peligro para su vida.
Solicitamos a todos aquellos que puedan solidarizarse con la causa
de este hermano de lucha, que además de utilizar todas las vías
posibles, que llaman directamente al hospital, porque sólo
la presión de la opinión pública puede evitar un desenlace fatal,
como ya ocurrió con Orlando Zapata Tamayo.