El
Grito de Zapata
por Juan Carlos Hernández
Director APLOPRESS.
Santiago de Cuba, 07 de junio - (www.aplopress.com)
El Grito (1893), pintura del célebre pintor noruego
Edvard Munch, considerada como el primer cuadro expresionista.
La pintura sustraída del museo de Oslo, reaparece contextuada a la
realidad cubana 117 años después.
En la pintura se observa una persona muy delgada, que horrorizada,
con su grito implora al mundo misericordiosamente por su salvación.
El virtuosismo artista plástico de esta irredenta ciudad
Leonardo Pérez Franco, la sitúa detrás de las tenebrosas
rejas de una prisión, aferrada con furia a los barrotes. Mediante
la técnica de instalación, se logra marcar la diferencia de la
pintura original de Munch.
La pintura se expone desde el día 23 de mayo, en la exposición de
artes plásticas inaugurada en nuestra ciudad, con la intención de
conmemora al primer trimestre del deceso del opositor cubano,
Orlando Zapata Tamayo. La exposición denominada “Abriendo
Puertas de Libertad”, fue patrocinada por la Junta
Patriótica Cubana Félix Varela, el Partido del Pueblo
y Arco Progresista.
Abordado sobre el tema, el autor nos revela que rebautizó a la obra
como “El Grito de Zapata”, y nos comenta:
“Me
apasionaba la idea de utilizar la obra de Munch e insertarla en el
contexto de la realidad cubana. Sin embargo, no fue hasta el 24 de
febrero que viene a mí la inspiración para materializarla, tras
conocer la noticia de la muerte evitable y cruel de Orlando
Zapata Tamayo.
Con ella quise plasmar, no solo la soledad existencial y penurias a
la que son sometidos los prisioneros de conciencia, sino también el
desarraigo al que son subyugados, al alejarlos de sus familiares y
lugares donde viven. La pretensión de con esta obra es llevar al
plano visual los reclamos de libertad y justicia social para nuestra
patria, que hacen los presos políticos desde los barrotes de sus
celdas.
Es un llamado de atención a la comunidad internacional, para que
junto a nosotros, grite por el fin de las detenciones y
encarcelamientos arbitrarios, las amenazas, las agresiones en contra
los integrantes de la emergente sociedad civil cubana y contra toda
violación a los derechos humanos. Esta es mi contribución en lucha
por romper el totalitarismo y una forma de rendir tributo a los que
desde su reducido espacio en prisión, todavía luchan por la libertad
de Cuba”.
Este
artista de la plástica es autor también de la obra “Semilla de
libertad”, la cual en su momento se convirtiera en símbolo del
Proyecto Varela.
En la inauguración de la exposición se realizó una llamada
telefónica a la Sra. Reina Luisa Tamayo Danger, madre del
mártir Orlando Zapata Tamayo, para trasmitirle apoyo y
solidaridad ante el hostigamiento y vigilancia que se encuentra
sometida por parte de la Seguridad del Estado.