La liberación de presos políticos, una ganancia total
Víctor E Sánchez
Periodista Independiente
victorernestosanchez@ymail.com
(Preso político, Juan Carlos Herrera)
Santiago
de Cuba, 06 de julio - (www.aplopress.com)
El tema obligado en la oposición santiaguera desde ayer ha sido la
posible liberación de presos políticos. Los comentarios corren y van
de un lado al otro, los análisis respecto al tema no cesan. Unos
piensan una cosa, otros piensan otras, pero la mayoría piensa que
será una ganancia total.
La liberación de los presos políticos, pudiera cambiar la imagen
negativa que la comunidad internacional se ha formado respecto al
Gobierno cubano, luego de la muerte de Orlando Zapata Tamayo. Algo
muy importante en estos momento en América Latina, donde la
correlación de fuerzas está cambiando, donde países como Chile,
Honduras y Panamá se han separado de la línea ideología cubana y
otros entrarán en procesos electorales, este mismo año.
Esta decisión terminaría con la heroica posición de Guillermo
Fariñas, que mantiene a los medios pendientes, diariamente de su
evolución. Además, obliga a las instituciones internacionales a
pronunciarse sobre el hecho, algo que no favorece al Gobierno cubano.
El propio Fariñas pudiera aprovechar esta coyuntura y salir
honrosamente de ese martirologio, ya que sus demandas se verían
satisfechas. Aunque el peligro no cese de inmediato, si los
desagradables síntomas de
la huelga, desaparecerían.
Aunque las distintas denominaciones religiosas en Cuba se han
mantenido controlando a sus feligreses, bajo el pretexto de que la
religión no puede inmiscuirse en los asuntos políticos, la iglesia
católica parece estar capitalizando, esta aparente condición de
mediadora, para beneficio de sus intereses.
Los presos políticos y muchos de sus familiares se librarían de esta
interminable pesadilla y podrían abandonar el país de una forma
segura. La salida del país es la principal prioridad de la mayoría
de la población cubana.
Este punto debe ser objeto de un riguroso análisis. Una información
no confirmada señala que
el preso político
Juan Carlos Herrera,
dice no estar dispuesto
a abandonar el país y también se comenta que algunas Damas de Blanco
también renuncian a abandonar el país, independientemente de que sus
esposos por razones de salud,
tengan acogerse a esta propuesta de
liberación.
Algunos líderes de la oposición han manifestado que debe sacársele
la parte positiva a este asunto: interiorizar que las sentencias
sobre dimensionadas son para intimidar, pero que realmente el
régimen no tiene la capacidad para hacerla cumplir. Incluso, los
que sean sancionados de ahora en adelante a largas penas,
la llamada
dirección histórica, no tendrá la capacidad biológica para esperar
por su cumplimiento.
La oposición pudiera lograr un reforzamiento psicológico para la
causa, si se puede objetar ya el tiempo de vida de la cúpula
gobernante. Y en el peor de los casos, pudieran ser parte de
cualquier acuerdo de liberación en el futuro. Además,
si se resuelve
este caso, la oposición pudiera enfocarse en otros aspectos de la
lucha política, pues en los últimos tiempos se ha mantenido enfocada
en la situación de Fariñas, las Damas de Blanco y las negociaciones.
Esta agenda del Partido Socialista Español, de participar en estas
negociaciones de una liberación de presos políticos, le daría a su
canciller, Miguel Ángel Moratinos, un triunfo político y debe ser
algo que ya estaba preparado para llevar como un logro en la próxima
reunión de la Comunidad Europea donde de analizará
la
"posición común".
En este arcoíris de ganancias, el más beneficiado sería el Gobierno
cubano: se libra de la existencia de un alto número de presos
políticos. Si salen en libertad más de 10 de los que se consideran
en peor estado de salud, Fariñas termina su posición de reclamo.
También el Gobierno cubano daría una impresión de civilismo y
humanidad,
liberando
a
personas
que
nunca
debieron
estar
presas.
En conclusión, si este juego político se cumple, todos ganan.