Las Damas de Blanco, en peligro de desintegración.
Víctor E Sánchez
Periodista Independiente
victorernestosanchez@ymail.com
Santiago de Cuba, 19 de mayo - (www.aplopress.com)
Las Damas de Blanco, el movimiento cívico cubano que más ha impacto
nacional e internacionalmente en el entorno político cubano
actual,
está en serio peligro de desintegración. El Gobierno cubano una vez
ha implementado su vieja estrategia de divide y vencerá. Valiéndose
de sus artimañas ha creado un clima de tensión que ha fraccionado al
grupo bajo diferentes intereses.
Una fuente bien informada en la capital, nos asegura que algunas
esposas de presos políticos de la causa de los 75, que no participan
en las
marchas
como Elsa Morejón, la esposa de Oscar Elías Biscet y Alida de Jesús
Viso Bello, esposa de Ricardo González Alfonso están recogiendo
firmas para que las Damas de Apoyo no continúen asistiendo a
actividades de las Damas de Blanco, incluyendo las misas en la
Iglesia de Santa Rita y las marchas por la 5ta. Avenida.
Una Dama de Blanco, que pidió no ser identificada nos informa que
entre los promotores de esta iniciativa también se encuentran Miriam
Leyva y Oscar Espinocha Chepe, quienes alegan que la participación
de esas mujeres están poniendo en peligro las gestiones de la
Iglesia y el Gobierno cubano para un proceso de liberación de los
presos políticos. Según esta misma fuente señala que los promotores
de la iniciativa aseguran tener alrededor de 30 fimas,
principalmente de aquellas Damas de Blanco que se encuentran en el
interior del país. Hay que señalar que varios de los esposos y
familiares de estas mujeres pertenecientes
a la causa de los 75 han rechazado esa actitud.
Informaciones recibidas de la capital señalan que entre las que
estarían de acuerdo que las Damas de Apoyo no asistan a las
actividades se encuentran Alejandrina García de la Riva y Clara
Lourdes Prieto Llorente, algo
que
ha considerado Laura Pollán como una verdadera crisis para el
movimiento que ella encabeza.
La mediación de la Iglesia, por medio del Cardenal Jaime Ortega,
parece que va más allá de una simple motivación personal del
Cardenal, sino como parte de una negociación con el Gobierno cubano,
para desintegrar el movimiento de las Damas de Blanco. Si el
movimiento quiere sobrevivir, tiene que ser bajo una convocatoria de
Laura Pollán, para que se sumen y amplíe el Grupo de Apoyo, con
cuantas mujeres lo quieran integrar. La oposición debe brindarle un
apoyo incondicional, aportando sus miembros para que se incorporen
al movimiento y desde el exterior respaldar económica y moralmente a
las que decidan mantenerse dentro de los lineamientos de las Damas
de Blanco