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Las primarias de oposición.
SANTIAGO DE CUBA – septiembre
13,
2009 (www.aplopess.com)
El cambio hacia un Estado de Derecho, vivir en una sociedad
democrática - por lógica - es la máxima aspiración de los
cubanos, incluso de los radicados en el extranjero. ¿Cómo
lograrlo? Ese es el problema. Cientos de iniciativas han fracaso,
al extremo que hay un escepticismo generalizado, que ninguna
estrategia recibe un respaldo significativo, como para despertar
un entusiasmo masivo. El retorno a la democracia no puede lograrse copiando los métodos de funcionalidad totalitaria. La ingobernabilidad democrática no es más que el ejercicio de la democracia, a despecho de quienes la cercenan, asumiendo el riesgo del comportamiento democrático que el derecho moral les asiste. El retorno a la democracia solo se logra montando las estructuras democráticas que la rigen. Hoy lanzaremos una nueva iniciativa para poner en perspectiva los cominos hacia la democracia que debemos recorrer. La creación de un Consejo Electoral Preparatorio de Oposición. La organización de la sociedad, en partidos políticos, es uno de los componentes básicos para lograr una democracia en funciones. La incipiente oposición política en Cuba lo sabe, pero que esos partidos políticos estén estructurados como fuerza política real es otra cosa. No existe una entidad rectora que los valide, bajo ciertas reglas esenciales, como una Plataforma Programática, una Dirección Ejecutiva mínima y una membrecía predeterminada. Se hace imprescindible que a partir de los propios partidos políticos de oposición existentes se funde un Consejo Electoral Preparatorio de Oposición, para que regule o norme los requerimientos de un partido político. Una institución, que registre los diferentes partidos políticos, supervise sus proyectos y evalúe si cumplen con los requisitos que se hayan fijado. Sólo con partidos políticos bien organizados, con proyectos conocidos y valorados por la población, se podrá ir al enfrentamiento democrático. Alguien diría, que es de iluso pensar en organizar partidos políticos sin la aprobación del gobierno. Quienes piensen así, desconocen la existencia del mercado negro a despecho de la voluntad del gobierno, el sacrificio de ganado mayor, la salida ilegal del país y hasta la existencia pública de la oposición, aun con sus limitaciones. Los que presiden los partidos políticos de oposición en Cuba tienen que reconocer públicamente y ante el propio gobierno, que su propósito es llegar al poder. Muchas veces he visto a líderes opositores, negar esa intención, cuando son retenidos e interrogados por los oficiales de la Seguridad del Estado.
La realidad latinoamericana, que puede ser la nuestra en algún
momento, a causa de la reconversión de nuestro socialismo en el
Socialismo del Siglo XXI, tiene que ser un gran referente
estratégico. Los medios de difusión, en esta semana aquí, han
estado dando a conocer el espectro político, para las próximas
elecciones del 6 de Diciembre en Bolivia, donde 7 candidatos
enfrentan a la maquinaria oficialista de Evo Morales. La prensa
cubana se mostraba triunfalista, señalando esa fragmentación,
como un síntoma de división, por intereses personales o de
grupos, frente a una unidad nacional alrededor de Morales. La muerte repentina de Juan Almeida y el envejecimiento de la cúpula gobernante, sin que se note un claro relevo generacional, nos impone la necesidad de contar con una oposición técnicamente preparada, organizada bajo los estándares internacionales, de lo contrario podríamos ser víctimas del Socialismo del Siglo XXI. |